Un año más, el IES UNO ha vuelto a participar en una nueva Trobada, la cuarta, de la Xarxa Mai Més por la Memoria Histórica y Democrática, esta vez en la localidad vecina y hermana de Buñol. Para las personas que componemos la Asociación de Memoria del Instituto, es un inmenso honor y un placer no menor participar en un encuentro con otros compañeros y estudiantes de otros centros, con personas preocupadas por la cuestión desde hace tiempo (como el investigador Adrián Blas Mínguez), entidades como la Amical de Mathausen o el testimonio de familiares de víctimas, como Lourdes Vidrier, con familia en Casas de Eufemia.
En el espacio reservado a la exposición de proyectos, hemos expuesto nuestro trabajo y sus logros, no escasos, en este año transcurrido, ciertamente fructífero.
Apuntada nuestra actual condición institucional y sus puntos más sobresalientes, hemos entrado en harina, la del trabajo del día a día en el aula. En tercero, comenzamos a estudiar los oficios tradicionales, dentro del mundo del Antiguo Régimen.
Estudiamos en cuarto la vida juvenil de la Posguerra, con las circunstancias de los quintos y del exilio interior femenino. No olvidamos a los que quisieron dignificar su vida, como la profesora Adela Gil Crespo, dentro de nuestro ciclo trienal dedicado a la historia del IES UNO.
En primero de bachiller, analizamos la dura represión franquista, con documentos y testimonios orales, a partir de casos individuales, los que podían haber hecho una Requena más justa. Y como colofón, documentamos en Berlín el exilio y la emigración española y requenense, en un notable nudo del siglo XX.
Nos hemos ofrecido a que las personas interesadas puedan compartir nuestro ambiente de trabajo, en la próxima Trobada, en Requena, tierra de compleja Historia, irreductible a los tópicos, por mucho que se le haya cargado de lugares comunes.
De las reflexiones surgidas en las exposiciones, testimonios y aportaciones de la Mesa Redonda, podemos destacar varios elementos esenciales. El trabajo paciente es el método más seguro para alcanzar resultados, en el aula y fuera, con el que se consigue poner un muro a la intolerancia, uno de los males sociales más graves. La investigación siempre depara detalles tan extraordinarios como novedosos, que enriquecen nuestra visión. Valorar la experiencia de los veteranos, de aquellos que sufrieron, por parte de la juventud que cobra conciencia es uno de los mayores tesoros que se pueden conseguir. Así podremos decir con orgullo:
“Concededme que este hijo mío sea, como yo, ilustre entre los troyanos e igualmente esforzado; que reine poderosamente en Ilión; que digan de él cuando vuelva de la batalla: ‘¡Es mucho más valiente que su padre! ‘; y que, cargado de cruentos despojos del enemigo a quien haya muerto; regocije el alma de su madre.”