LA PRIMERA PROFESORA DE GEOGRAFÍA E HISTORIA DEL INSTITUTO DE REQUENA.

 

En 1928 comenzó el Instituto de Segunda Enseñanza de Requena, el actual IES UNO, a impartir sus clases, y su primera profesora de Geografía e Historia fue Matilde Moliner, hermana de la célebre María y una de las pioneras que empezaron a enseñar en la educación secundaria. Su certificado de posesión, rodeado de las formalidades burocráticas de su época, es toda una demostración de logro: la de superar barreras por condición de sexo.

“Don Javier Gaztambide Sarasa, Catedrático numerario del Instituto Nacional de 2ª. Enseñanza de Alicante y Comisario Regio del Instituto local de Requena (Valencia). Certifico:

“Que Doña Matilde Moliner Ruiz, nombrada Profesor numerario de Geografía e Historia, por R.O. de 13 de octubre actual, ha tomado posesión de su cargo en el día de la fecha, previas las formalidades legales.

“En el acto de la posesión se reintegra esta Credencial con una póliza de clase 4 (doce pesetas), serie A, número 24967; cédula personal corriente de clase trece, expedida en Murcia en dos de julio de mil novecientos veintiocho, número ciento cuarenta y siete; recibo justificativo de haber hecho el depósito de la cantidad correspondiente para la obtención del Título de Licenciado en Filosofía y Letras, Sección de Historias.

“Requena, 19 de octubre de 1928.”

Fuente.

ARCHIVO HISTÓRICO DEL IES UNO DE REQUENA, Expediente personal de Matilde Moliner.

 

FASCISMO Y REPRESIÓN.

 

La historia no es un mero capricho para perder el tiempo, entretenerse o evadirse de un tedioso hoy, sino uno de los más certeros instrumentos de observación de la condición humana a lo largo del tiempo, pues nuestra especie se define en gran parte por todo lo realizado en los siglos pasados. Es normal, bastante, que cuando algo sucede, cuando la actualidad es asaltada por una noticia, busquemos en el ayer la respuesta a sus causas, sus consecuencias e incluso su solución.

Del 27 al 29 de octubre de 1922, hace ya cien años, los seguidores de Benito Mussolini marcharon sobre Roma. Entonces algunos temieron que Italia se vería desgarrada por una guerra civil, pero al final todo condujo al acceso de los fascistas al poder. Permanecerían al frente de Italia hasta 1943, cuando la invasión aliada desencadenaría la deposición de Mussolini y una enconada lucha por el dominio de Italia. El auge y triunfos de la extrema derecha en muchos países de Europa, incluida la misma Italia, llevan a la pregunta sobre la naturaleza del fascismo.

Generalmente, los historiadores del fascismo italiano han puesto el acento en el activismo del movimiento o en su extremado nacionalismo, que impugnaba los modelos de representación de la soberanía nacional del liberalismo parlamentario. Más recientemente, se ha hecho hincapié en los silencios que forzó entre las personas día tras día. Bien puede sostenerse que ha llegado el tiempo de silencio al estudio de la Italia fascista.

Los silencios, públicos y privados, alimentaron el consenso del fascismo en los años treinta, marcados por la Gran Depresión y las aventuras militares en el exterior bajo el sueño de un nuevo Imperio romano de cartón piedra. Sin embargo, tal consenso hundía sus raíces en una durísima represión iniciada en la década de los veinte, en la que descollaron tipos como Piero Brandimarte en Turín, que capitaneó la matanza de once antifascistas en diciembre de 1922. Lamentablemente, la violencia de los camisas negras venía de antes, cuando la policía, los prefectos y otras autoridades se cruzaron de brazos ante sus brutalidades. Su terrible resultado fue la consolidación del fascismo.

A este respecto, es claro el paralelismo con el franquismo, cuyos consensos también dimanaron de la represión ejercida desde la Guerra Civil. Otro paralelismo, no menor, ha sido el intento de lavarle la cara al régimen de Mussolini como modernizador de Italia, al igual que el franquismo convirtió a España en una nación moderna, según algunos. Más allá de las palabras y de los matices doctrinales, las acciones nos dicen mucho de la verdad que los regímenes dictatoriales tratan de ocultar.

Para saber más.

John FOOT, Blood and Power: The Rise and Fall of Italian Fascism, Bloomsbury, 2022.

 

 

LA LUCHA CONTRA EL ALZA DE PRECIOS EN 1937.

 

Cuando en el otoño de 1937 el poder de los anarquistas declinaba en la España republicana y los precios subían, se volvió a plantear la cuestión de cómo combatir la inflación. El mercado negro y sus especuladores se habían convertido en un problema formidable en la castigada retaguardia republicana. En vista del fracaso del control de los díscolos precios, los anarquistas propusieron desde su órgano de prensa Nosotros, editado en Valencia, una solución que pasaba por profundizar sus políticas revolucionarias:

“FRENTE DEL MERCADO.

“Continua en pie el problema del desabastecimiento. No bastan decretos ni disposiciones. Se ha comprobado, una vez más, que la letra es muerta cuando no va seguida de una política general de auténtico sentido revolucionario que posibilite la eficacia de las disposiciones en materia de abastecimiento.

“Así vemos como las tarifas de tope tasa, implicando saludable teoría, de momento motiva la huida del producto al control policiaco.

“En tiempos de anormalidad como los que vivimos, cuando se produce el desequilibrio entre la gran capacidad adquisitiva y la no abundancia de productos o por lo menos la  no sobra, una disposición de tal tipo había de propiciar la ocultación.

“He aquí por qué razones y dentro de qué líneas nos mantuvimos siempre a lo largo de nuestra campaña en este Frente del Mercado.

“Creemos en todo momento que se hacía preciso un control. Adecuar, posibilitar ese control. He aquí nuestra posición. Controlar el producto desde la tierra hasta los mercados al detall, donde lo adquiere el consumidor.

“Todo aquello de signo adverso a nuestro afán socializador ha sido combatido por NOSOTROS. Es cuando, dentro de ponderación crítica y correcta denuncia periodística, hemos señalado dónde escondía la especulación y el sabotaje a los esfuerzos realizados por nuestro pueblo n su lucha contra el fascismo. Señalamos uno y otro día, como enemigo máximo, al especulador sin escrúpulos.

“El Mercado de Abastos socializado objeto fue de nuestra encendida defensa, por cuanto significa un noble intento de control, tendrá defectos en su mecánica, pero tales defectos deben ser subsanados en el diario laborar por la Revolución.”

Fuente.

Ejemplar de NOSOTROS. FEDERACIÓN ANARQUISTA IBÉRICA (publicado en Valencia). Año II, Segunda Serie, Número 170, correspondiente al sábado 9 de octubre de 1937, página 1.

LOS ALUMNOS DE BACHILLERATO SE QUEJAN DE LOS PROFESORES DURANTE LA GUERRA CIVIL.

 

Durante la Guerra Civil se produjeron importantes cambios en la España republicana. Grupos tradicionalmente subordinados reclamaron un mayor protagonismo social, que a veces lograron por medios revolucionarios. La transformación no solo alcanzó a los campos y a las fábricas, sino también a los institutos de Bachillerato, donde el alumnado hizo sentir su voz. Aumentó en consonancia la sindicación a la Federación Universitaria Escolar, cuyos representantes tomaron la palabra en claustros, reuniones académicas antes circunscritas al profesorado. El comportamiento de algunos profesores se vio denunciado, como sucedió en el claustro del 28 de noviembre de 1938 del Instituto de Bachillerato de Requena (el actual IES UNO). A través del acta consignada, podemos ver cómo era la enseñanza de la época y el estado de las relaciones entre alumnos y profesores:

“Los alumnos de la FUE dicen han de formular algunas denuncias de los alumnos. Una de ellos se refiere a que el profesor de Latín, Sr. García Zurdo, muestra predilección por algunos alumnos toda vez que a unos pregunta la traducción y a otros no pregunta los casos, contestando el Sr. García Zurdo que precisamente al único que no ha exigido los casos con la extensión acostumbrada en clase, por no haber sido alumno suyo el año último en que estudió la sintaxis, es el autor de la denuncia, que si a la supuesta favorecida no le preguntó los casos (cosa que no recuerda) fue porque el tiempo apremiaba y había que dictar la traducción del día siguiente, por no tener los alumnos este año libros de texto de traducción y que desde luego hacía presente a los alumnos de la FUE que en clase es el profesor el que ha de juzgar las cuestiones a preguntar según el momento y las circunstancias y no cree que los alumnos puedan imponer al profesor la calidad ni la cantidad de las preguntas, y respecto a la supuesta favorecida muestra el libro diario de clase en el que constan las calificaciones siguientes: en latín, tres ceros y un tres, faltas de asistencia cuatro justificadas y cuatro sin justificar, de Filosofía sin calificaciones aun, por empezar a preguntar hoy y nueve faltas de asistencia sin justificar y tres justificadas; ruega a la FUE dé cuenta a su Comité de la calidad de la denuncia para que acuerde aconsejar a sus afiliados de denunciar, si las hay, cosas de más trascendencia. El representante de la FUE dice no es cosa del Sindicato esta denuncia, sino que un alumno particularmente le ha coaccionado a hacerla, haciéndole observar el Sr. Comisario Director que él asiste a los Claustros como representante de la FUE y solo en nombre de la misma debe y puede hablar.

“La otra denuncia se refiere a los retrasos en salir de clase que en algunos grupos tiene el Sr. Villora, cosa que también se les rebate desde el punto de vista de que su profesor puede alargar la clase según le convenga y los alumnos no deben protestar por que se les haga trabajar, sino todo lo contrario.”

Fuente.

ARCHIVO HISTÓRICO DEL IES UNO DE REQUENA, Actas del claustro de 1928 a 1950.