ADMINISTRAR EL DINERO DEL INSTITUTO EN 1934.

 

Cuadrar las cuentas es muchas veces más fácil de decir que de hacer. No obstante, algunos con buena voluntad lo hicieron y lo hacen. Esperemos que lo continúen haciendo. Los Institutos de Secundaria no escapan a tal arte contable, y en el Instituto de Bachillerato de Requena (el actual IES UNO) se cuadraron con detalle por su Junta Económica a fines del curso 1933-34, concretamente un 12 de julio de 1934, meses antes de que la tensión política retorciera todavía más la vida española.

En aquel tiempo, la autonomía financiera era teóricamente mayor que la actual, aunque siempre se quede en el chocolate del loro. Como los ingresos por matrículas eran de singular valor, se hizo un interesante balance de los matriculados.

Con matrículas de honor no se registró ningún colegiado, pero sí once alumnos varones y cinco mujeres en régimen educativo oficial, y veintidós varones y tres mujeres en el educativo libre. Se reconoció la gratuidad de matrícula a un varón y a siete mujeres en el oficial, y a dieciocho varones y tres mujeres en el libre. En las matrículas de pago ordinarias, se registraron en el oficial 401 varones y 85 mujeres, y 3.866 varones y 713 en el libre, cifras ciertamente importantes, pues no olvidemos que uno de los pocos Institutos de la provincia de Valencia por aquel entonces era el de Requena. Además, 522 varones y 394 en el libre hicieron el pago de extraordinarias.

No se apuntaron trasladados, ni instituciones complementarias, pero sí elementos tan valiosos como el patrimonio bibliográfico. La biblioteca atesoraba 1.432 obras en 780 volúmenes (una preciosa indicación), a disposición de profesores y alumnos, llegándose a calcular un promedio anual de 5.680 lectores, atendidos en 480 horas de servicio bibliotecario.

No se olvidaron, ni por asomo, otras actividades, que aportaban ciencia y requerían de recursos, como las 166 horas de Física, las 156 de Gimnasia, cinco excursiones a núcleos urbanos, diecinueve al campo, una visita de carácter musical y con exposiciones, otra a un lugar histórico-artístico, y seis conferencias ofrecidas por profesores del Instituto.

Sentadas así las bases, se desglosó el presupuesto, con sus partidas de ingresos y gastos.

En la de ingresos ordinarios de gestión directa, se percibieron 1.620 pesetas por los servicios educativos (a razón de quince pesetas), 1.566 por matrículas oficiales (a razón de tres), 12.537 (a tres pesetas), 10.477 por formación de expedientes (a 2´50), 20.895 por la inscripción de alumnos en régimen educativo libre (a cinco), 1.467 por expedientes de ingreso, 5.500 por la expedición de títulos del bachillerato elemental, y 7.380 por los repasos voluntarios, cobrándose por cada mes unas diez pesetas. En total, se ingresaron 61.442 pesetas.

Entre los gastos ordinarios de gestión directa, no se hicieron constar los de oficina o mantenimiento, quizá por correr a cuenta del Ayuntamiento. Los servicios de cultura (como la excursión de visita a Valencia, Tarragona, Barcelona y Zaragoza) supusieron el pago de 4.933 pesetas; los de matrícula y certificaciones, el de 23.147; y las gratificaciones y permanencias de profesores, 7.380. En suma, 35.460 pesetas de gastos.

La diferencia anual entre ingresos y gastos era favorable, de 25.982 pesetas, un saldo que la Junta Económica reducía a 20.664 por cuestiones pendientes de otros ejercicios.

Se incorporaban a esta base, los ingresos y gastos correspondientes al Estado, al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Los ingresos eran de 4.080 pesetas por los derechos de matrícula oficial; 50.072, por los de matrícula no oficial; y 6.007 por timbres y pólizas, lo que sumaba 60.159 pesetas, cantidad muy cercana a la de la primera partida de ingresos. Entre los gastos con los que corrió el Estado, se encontraron la consignación presupuestaria para los profesores de 32.856 pesetas, y las 4.000 para el personal administrativo, unas 36.856 pesetas, superiores a los dispendios de la partida gestionada por el Instituto.

Con un remanente de 23.303 pesetas de los fondos del Estado y un saldo acumulado de 20.664, el Instituto disponía sobre el papel de 43.967 pesetas, algo que no estaba nada mal en los tiempos de la Gran Depresión, que no dejaron de golpear a España. Los pagos de matriculación, como hemos visto, resultaban esenciales: estudiar en aquellos tiempos no estaba al alcance de muchos, y durante la Guerra Civil se intentaría ampliar la gratuidad de estudios a todos aquellos con capacidad intelectual que carecieran del maldito parné.

Fuente.

ARCHIVO HISTÓRICO DEL IES UNO DE REQUENA, Sección Económica, Presupuestos.

 

LA PRIMERA PROFESORA DE GEOGRAFÍA E HISTORIA DEL INSTITUTO DE REQUENA.

 

En 1928 comenzó el Instituto de Segunda Enseñanza de Requena, el actual IES UNO, a impartir sus clases, y su primera profesora de Geografía e Historia fue Matilde Moliner, hermana de la célebre María y una de las pioneras que empezaron a enseñar en la educación secundaria. Su certificado de posesión, rodeado de las formalidades burocráticas de su época, es toda una demostración de logro: la de superar barreras por condición de sexo.

“Don Javier Gaztambide Sarasa, Catedrático numerario del Instituto Nacional de 2ª. Enseñanza de Alicante y Comisario Regio del Instituto local de Requena (Valencia). Certifico:

“Que Doña Matilde Moliner Ruiz, nombrada Profesor numerario de Geografía e Historia, por R.O. de 13 de octubre actual, ha tomado posesión de su cargo en el día de la fecha, previas las formalidades legales.

“En el acto de la posesión se reintegra esta Credencial con una póliza de clase 4 (doce pesetas), serie A, número 24967; cédula personal corriente de clase trece, expedida en Murcia en dos de julio de mil novecientos veintiocho, número ciento cuarenta y siete; recibo justificativo de haber hecho el depósito de la cantidad correspondiente para la obtención del Título de Licenciado en Filosofía y Letras, Sección de Historias.

“Requena, 19 de octubre de 1928.”

Fuente.

ARCHIVO HISTÓRICO DEL IES UNO DE REQUENA, Expediente personal de Matilde Moliner.

 

FASCISMO Y REPRESIÓN.

 

La historia no es un mero capricho para perder el tiempo, entretenerse o evadirse de un tedioso hoy, sino uno de los más certeros instrumentos de observación de la condición humana a lo largo del tiempo, pues nuestra especie se define en gran parte por todo lo realizado en los siglos pasados. Es normal, bastante, que cuando algo sucede, cuando la actualidad es asaltada por una noticia, busquemos en el ayer la respuesta a sus causas, sus consecuencias e incluso su solución.

Del 27 al 29 de octubre de 1922, hace ya cien años, los seguidores de Benito Mussolini marcharon sobre Roma. Entonces algunos temieron que Italia se vería desgarrada por una guerra civil, pero al final todo condujo al acceso de los fascistas al poder. Permanecerían al frente de Italia hasta 1943, cuando la invasión aliada desencadenaría la deposición de Mussolini y una enconada lucha por el dominio de Italia. El auge y triunfos de la extrema derecha en muchos países de Europa, incluida la misma Italia, llevan a la pregunta sobre la naturaleza del fascismo.

Generalmente, los historiadores del fascismo italiano han puesto el acento en el activismo del movimiento o en su extremado nacionalismo, que impugnaba los modelos de representación de la soberanía nacional del liberalismo parlamentario. Más recientemente, se ha hecho hincapié en los silencios que forzó entre las personas día tras día. Bien puede sostenerse que ha llegado el tiempo de silencio al estudio de la Italia fascista.

Los silencios, públicos y privados, alimentaron el consenso del fascismo en los años treinta, marcados por la Gran Depresión y las aventuras militares en el exterior bajo el sueño de un nuevo Imperio romano de cartón piedra. Sin embargo, tal consenso hundía sus raíces en una durísima represión iniciada en la década de los veinte, en la que descollaron tipos como Piero Brandimarte en Turín, que capitaneó la matanza de once antifascistas en diciembre de 1922. Lamentablemente, la violencia de los camisas negras venía de antes, cuando la policía, los prefectos y otras autoridades se cruzaron de brazos ante sus brutalidades. Su terrible resultado fue la consolidación del fascismo.

A este respecto, es claro el paralelismo con el franquismo, cuyos consensos también dimanaron de la represión ejercida desde la Guerra Civil. Otro paralelismo, no menor, ha sido el intento de lavarle la cara al régimen de Mussolini como modernizador de Italia, al igual que el franquismo convirtió a España en una nación moderna, según algunos. Más allá de las palabras y de los matices doctrinales, las acciones nos dicen mucho de la verdad que los regímenes dictatoriales tratan de ocultar.

Para saber más.

John FOOT, Blood and Power: The Rise and Fall of Italian Fascism, Bloomsbury, 2022.

 

 

LA LUCHA CONTRA EL ALZA DE PRECIOS EN 1937.

 

Cuando en el otoño de 1937 el poder de los anarquistas declinaba en la España republicana y los precios subían, se volvió a plantear la cuestión de cómo combatir la inflación. El mercado negro y sus especuladores se habían convertido en un problema formidable en la castigada retaguardia republicana. En vista del fracaso del control de los díscolos precios, los anarquistas propusieron desde su órgano de prensa Nosotros, editado en Valencia, una solución que pasaba por profundizar sus políticas revolucionarias:

“FRENTE DEL MERCADO.

“Continua en pie el problema del desabastecimiento. No bastan decretos ni disposiciones. Se ha comprobado, una vez más, que la letra es muerta cuando no va seguida de una política general de auténtico sentido revolucionario que posibilite la eficacia de las disposiciones en materia de abastecimiento.

“Así vemos como las tarifas de tope tasa, implicando saludable teoría, de momento motiva la huida del producto al control policiaco.

“En tiempos de anormalidad como los que vivimos, cuando se produce el desequilibrio entre la gran capacidad adquisitiva y la no abundancia de productos o por lo menos la  no sobra, una disposición de tal tipo había de propiciar la ocultación.

“He aquí por qué razones y dentro de qué líneas nos mantuvimos siempre a lo largo de nuestra campaña en este Frente del Mercado.

“Creemos en todo momento que se hacía preciso un control. Adecuar, posibilitar ese control. He aquí nuestra posición. Controlar el producto desde la tierra hasta los mercados al detall, donde lo adquiere el consumidor.

“Todo aquello de signo adverso a nuestro afán socializador ha sido combatido por NOSOTROS. Es cuando, dentro de ponderación crítica y correcta denuncia periodística, hemos señalado dónde escondía la especulación y el sabotaje a los esfuerzos realizados por nuestro pueblo n su lucha contra el fascismo. Señalamos uno y otro día, como enemigo máximo, al especulador sin escrúpulos.

“El Mercado de Abastos socializado objeto fue de nuestra encendida defensa, por cuanto significa un noble intento de control, tendrá defectos en su mecánica, pero tales defectos deben ser subsanados en el diario laborar por la Revolución.”

Fuente.

Ejemplar de NOSOTROS. FEDERACIÓN ANARQUISTA IBÉRICA (publicado en Valencia). Año II, Segunda Serie, Número 170, correspondiente al sábado 9 de octubre de 1937, página 1.

LOS ALUMNOS DE BACHILLERATO SE QUEJAN DE LOS PROFESORES DURANTE LA GUERRA CIVIL.

 

Durante la Guerra Civil se produjeron importantes cambios en la España republicana. Grupos tradicionalmente subordinados reclamaron un mayor protagonismo social, que a veces lograron por medios revolucionarios. La transformación no solo alcanzó a los campos y a las fábricas, sino también a los institutos de Bachillerato, donde el alumnado hizo sentir su voz. Aumentó en consonancia la sindicación a la Federación Universitaria Escolar, cuyos representantes tomaron la palabra en claustros, reuniones académicas antes circunscritas al profesorado. El comportamiento de algunos profesores se vio denunciado, como sucedió en el claustro del 28 de noviembre de 1938 del Instituto de Bachillerato de Requena (el actual IES UNO). A través del acta consignada, podemos ver cómo era la enseñanza de la época y el estado de las relaciones entre alumnos y profesores:

“Los alumnos de la FUE dicen han de formular algunas denuncias de los alumnos. Una de ellos se refiere a que el profesor de Latín, Sr. García Zurdo, muestra predilección por algunos alumnos toda vez que a unos pregunta la traducción y a otros no pregunta los casos, contestando el Sr. García Zurdo que precisamente al único que no ha exigido los casos con la extensión acostumbrada en clase, por no haber sido alumno suyo el año último en que estudió la sintaxis, es el autor de la denuncia, que si a la supuesta favorecida no le preguntó los casos (cosa que no recuerda) fue porque el tiempo apremiaba y había que dictar la traducción del día siguiente, por no tener los alumnos este año libros de texto de traducción y que desde luego hacía presente a los alumnos de la FUE que en clase es el profesor el que ha de juzgar las cuestiones a preguntar según el momento y las circunstancias y no cree que los alumnos puedan imponer al profesor la calidad ni la cantidad de las preguntas, y respecto a la supuesta favorecida muestra el libro diario de clase en el que constan las calificaciones siguientes: en latín, tres ceros y un tres, faltas de asistencia cuatro justificadas y cuatro sin justificar, de Filosofía sin calificaciones aun, por empezar a preguntar hoy y nueve faltas de asistencia sin justificar y tres justificadas; ruega a la FUE dé cuenta a su Comité de la calidad de la denuncia para que acuerde aconsejar a sus afiliados de denunciar, si las hay, cosas de más trascendencia. El representante de la FUE dice no es cosa del Sindicato esta denuncia, sino que un alumno particularmente le ha coaccionado a hacerla, haciéndole observar el Sr. Comisario Director que él asiste a los Claustros como representante de la FUE y solo en nombre de la misma debe y puede hablar.

“La otra denuncia se refiere a los retrasos en salir de clase que en algunos grupos tiene el Sr. Villora, cosa que también se les rebate desde el punto de vista de que su profesor puede alargar la clase según le convenga y los alumnos no deben protestar por que se les haga trabajar, sino todo lo contrario.”

Fuente.

ARCHIVO HISTÓRICO DEL IES UNO DE REQUENA, Actas del claustro de 1928 a 1950.

LA NAVIDAD DEL 36 EN EL INSTITUTO DE REQUENA.

 

La Guerra Civil lo trastocó todo, pues no hubo aspecto de la vida de las gentes que no conmocionara. El curso académico 1936-37 distó mucho de ser convencional, y su comienzo fue perturbado por la vorágine de los acontecimientos. Dividida España en dos bandos, algunos profesores del Instituto de Bachillerato de la republicana Requena (el actual IES UNO) reemprendieron sus tareas docentes en la medida de sus posibilidades, ajustándose a las formas académicas que habían regido hasta entonces. El último claustro del Instituto antes del estallido de la Guerra se había celebrado el 13 de enero de 1936, cuando ninguno de sus participantes imaginaría que el siguiente se realizaría en la Navidad del 36, con una España desagarrada. Era necesario reemprender la enseñanza, la vida cultural de los jóvenes y de proporcionar a los más vulnerables una beca de estudios que los salvara del horror cotidiano. En consecuencia, así se procedió:

“En Requena, a veinticinco de diciembre de mil novecientos treinta y seis, reunidos en el local de costumbre de este Centro a las doce de la mañana los señores que se expresan al margen (los profesores Grandía, Rubio, Navas, Guijarro y Pérez), previa citación por Secretaría y bajo la Presidencia del Señor Director, una vez leída por mí aprobada por unanimidad el acta de la sesión anterior, se acordó a propuesta de la Presidencia que las clases den comienzo en este Centro el día uno de enero próximo, según lo dispuesto por la Superioridad y elevar a la aprobación del Ilustrísimo Señor Rector de la Universidad de Valencia el horario de clases que ha de regir en el próximo curso de mil novecientos treinta y seis a mil novecientos treinta y siete.

“Y no habiendo más asuntos de qué tratar, el Señor Director levantó la sesión, de lo que como Secretario certifico. Vº. Bº. Grandía.”

Fuente.

ARCHIVO HISTÓRICO DEL IES UNO DE REQUENA, Actas del claustro de 1928 a 1950.

ACCIONES GUERRILLERAS ANTIFRANQUISTAS EN GALICIA.

 

A pesar de la importancia de sus núcleos portuarios, con destacados grupos obreristas, y de sus formaciones autonomistas, Galicia fue controlada por los sublevados desde los inicios de la Guerra Civil. Sus contrarios pronto se acogieron al monte, y con la llegada en 1937 de combatientes republicanos de Asturias ya emprendieron acciones más ofensivas, de tal modo que la Federación de Guerrillas de Galicia-León fue la más madrugadora de la Posguerra, conformada en líneas generales en 1943.

Entre 1939 y 1960, las guerrillas antifranquistas actuaron de distintos modos, destacando el importante número de ataques contra la propiedad. De la dureza de la lucha da idea que cayeran 297 guerrilleros frente a 45 agentes de las fuerzas de orden público. En la estrategia contra la guerrilla fue esencial la detención de sus enlaces, ciertamente numerosos, para privarla de sus apoyos en el territorio. Las cifras que ofrecemos a continuación indican que sus acciones no resultaron ser una simple anécdota:

Refriegas con fuerzas del orden 203
Muertos entre la población civil 217
Secuestros 58
Sabotajes 84
Robos 1.133
Guerrilleros muertos 297
Guerrilleros heridos y apresados 36
Guerrilleros entregados 102
Enlaces de guerrilla detenidos 3.348
Fuerzas de orden público muertas 45
Fuerzas de orden público heridas 46

 

Fuente.

C. Fernández Casanova, Franquismo y transición política en Galicia, La Coruña, 1985, pp. 83-84.

PARÍS, LIBERADO POR LOS ALIADOS.

 

Tal día como hoy, un 25 de agosto de hace 78 años, París era liberado de la ocupación alemana. Las primeras fuerzas aliadas que entraron en la capital fueron las de la 9ª compañía de la 2ª división blindada de la Francia Libre, comandada por el general Leclerc, la Nueve. Capitaneada por el francés Raymond Dronne, estaba formada por unos 150 republicanos españoles, mayoritariamente anarquistas, socialistas, poumistas o simplemente contrarios a Franco. La Nueve desembarcó en Normandía entonando La cucaracha, encuadrada en el III Ejército estadounidense al mando del general Patton. Aquel 25 de agosto, los soldados extremeños del blindado Guadalajara, en honor de la batalla de la Guerra Civil, fueron los primeros en alcanzar la plaza de ayuntamiento. Al principio marginada, su contribución a la victoria contra el nazismo ha sido justamente reivindicada en los últimos años.

En un plano más amplio, el general Eisenhower, el jefe supremo de las fuerzas Aliadas que dirigió la Operación Overlord (el desembarco de Normandía), explicó así en sus memorias de guerra la liberación de la Ciudad de la Luz. No citó a los republicanos españoles, pero su narración no deja de tener interés:

“Un problema especial que se agudizó hacia finales de agosto fue el de fijar lo que había de hacerse con París. Durante todas las operaciones preliminares tuvimos que adoptar laboriosas medidas para no bombardear la capital francesa. Aun dentro del programa de destrucción de comunicaciones en Francia, por lo que toca a la región parisina lo hicimos por medio de ataques a nudos ferroviarios, dejando indemnes las estaciones del interior de la urbe. Con igual finalidad general deseábamos que París no llegara a convertirse en campo de batalla, y, en consecuencia, planeamos operaciones para aislar y rodear la zona circundante, obligando así a rendirse a la guarnición defensora. Desconocíamos, desde luego, el estado y la situación de los habitantes de la ciudad. Por el momento, era nuestra intención ahorrar en lo posible municiones y gasolina para el combate, a fin de adelantar cuanto pudiéramos nuestras líneas, y yo contaba con demorar la ocupación efectiva de la capital hasta que se tuviera noticia de que sus habitantes carecían de lo más indispensable para subsistir.

“En este sentido, frustró mis propósitos la actividad de las fuerzas de franceses libres dentro de París. En toda Francia, estas fuerzas habían sido de inestimable utilidad durante la campaña. Se mostraron particularmente eficaces en Bretaña, y en toda la extensión del frente nos ayudaron en multitud de formas. Sin su excelente concurso, la liberación de Francia y la derrota del enemigo en el oeste de Europa habrían consumido mucho más tiempo, y nos hubiera costado pérdidas bastante mayores. Así, cuando los franceses libres se alzaron en armas, fue necesario acudir rápidamente a su socorro. La información indicaba que no habría un choque de importancia, y se esperaba que la llegada de una o dos divisiones aliadas bastaría para dejar libre la ciudad.

“El general Bradley concedió el honor de la primera entrada a la 2ª división del general Leclerc. Los veteranos de esta unidad habían comenzado en el lago Chad tres años antes, hicieron una marcha casi increíble, a través del desierto del Sáhara, se unieron al VIII Ejército para participar en la última campaña africana, y en esta ocasión, el 25 de agosto de 1944, se rendía a su comandante el general alemán jefe de la guarnición alemana de París. Era un hito satisfactorio de la odisea iniciada en el África central para terminar dignamente en Berchtesgaden, dentro de Alemania.

“Sin embargo, antes de que los alemanes quedaran completamente reducidos en París y la ciudad en orden, tuvo que ser enviada allí la 4ª división americana. Por fortuna, la lucha no ocasionó grandes daños materiales. Desde nuestro punto de vista, la más importante de todas estas favorables circunstancias fue el hecho de quedar intactos los puentes del Sena.”

Dwight D. Eisenhower, Cruzada en Europa, Barcelona, 2007, pp. 333-334.

 

 

FEDERICO GARCÍA LORCA, DENUNCIADO.

 

En 1928 se publicó una de las obras más populares de Federico García Lorca, el Romancero gitano, que en 1935 mereció hasta tres ediciones de Espasa-Calpe. Al año siguiente, en vísperas de la Guerra Civil, García Lorca fue denunciado por un tal Manuel Navarro Celma, al considerar que el Romancero injuriaba a la Guardia Civil.

Durante un tiempo se pensó que el denunciante era un tipo reaccionario, quizá perteneciente a la Benemérita, pero la realidad resultó ser otra. Era un anarquista barcelonés, que en 1935 fue condenado a prisión en la Modelo de Barcelona por intento de chantaje a Espasa-Calpe. Junto a su cómplice José Pérez Hervás, había exigido 40.000 duros a cambio de no publicar un libro infamatorio contra los consejeros de la editorial.

Al salir de la cárcel, quiso vengarse de Espasa-Calpe con la denuncia del Romancero. No lo consiguió, como se aprecia en esta resolución de la Audiencia Provincial de Madrid:

 “Madrid, seis de abril de mil novecientos treinta y seis.

“Audiencia Provincial.

“Señores de la Sección 1ª don Manuel Pedregal, don Arturo Pérez y don Manuel Salvador.

“Resultando: Que el día treinta y uno de enero último se recibió una denuncia de don Manuel Navarro y Celma por escrito desde Barcelona, a la cual se acompañaba un libro titulado Romancero Gitano y cuyo autor es don Federico García Lorca, porque según dicho denunciante el mencionado libro contenía conceptos y frases injuriosas para el Instituto de la Guardia Civil: sin que de las diligencias practicadas se haya justificado hecho delictivo alguno.”

Lamentablemente, otros no fueron nada justos con el gran poeta, que cayó fusilado a las cinco menos cuarto de la mañana del 18 de agosto de 1936.

Fuentes.

ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL.

FC-Audiencia-T-Madrid-Criminal, 130, Expediente 9.

EL IES UNO GANA EL 1er. PREMIO DE DIPUTACIÓN.

 

Hoy tenemos la suerte de anunciar una magnífica noticia. La Diputación Provincial de Valencia ha galardonado, en sus Premios de Memoria Histórica La Memoria en la Escuela para el curso 2022-23, al proyecto del IES UNO de Requena con el primer premio.

Además de reconocer una tarea hecha, sin la cual sería impensable proponer algo, el premio abre nuevas posibilidades al trabajo en el Instituto, que ya cuenta con su propia Asociación estudiantil de Memoria.

Todo trabajo histórico, todo, debe partir del estudio riguroso y crítico de las pruebas documentales, desde las contenidas en un archivo hasta las recopiladas en entrevistas, sin olvidar los restos materiales. La época que va desde la proclamación de la II República al primer Franquismo es pródiga en documentos, en vivo contraste con otras muy anteriores. Por muchas pasiones que despierte una época, la historiografía se circunscribe a analizar y a entender el porqué del devenir de los hechos, pues no es una hincha con ínfulas de jueza.

Con la convicción que solo así se consigue una ciudadanía libre, atenta a las pruebas y contraria a los fanatismos, emprendemos nuestro segundo curso de Proyecto, el ahora premiado por la Diputación.

Con el estudio detallado en Cuarto de la ESO de la figura de la profesora Adela Gil Crespo, destacada docente de nuestro Centro en los años cincuenta, nos adentraremos en la condición de las mujeres coetáneas, y veremos los pormenores del exilio interior femenino, el de muchas mujeres que no pudieron manifestarse según su sentir y parecer. Además, estudiaremos las vidas de los soldados de 1931 a 1959, las de los entrañables mozos convertidos más de una vez en carne de cañón.

En Primero de Bachillerato, nos ocuparemos del estudio de la represión acontecida en Requena  durante la Guerra Civil y el primer Franquismo, comparándola con otras comarcas españolas y centrándola en una serie de casos individuales, singulares por su valor histórico.

Emprenderemos con un grupo de Segundo de Bachillerato un viaje de estudios a Berlín, que tendrá en consideración el tiempo que va desde el Nazismo a la caída del Muro. El estudio de una realidad local (sea Berlín, Requena u otra) siempre es enriquecedor, pues brinda valiosos matices a la historia general, que en el fondo es la agrupación de las particulares. Entrevistaremos a españoles residentes allí una serie de años para comprender mejor fenómenos como el de la radicalidad política o el de las migraciones contemporáneas. Con los resultados, se elaborará un documental audiovisual.

En este mes de agosto, marcado por las vacaciones en el calendario escolar, se discute sobre el nuevo modelo de Selectividad, que en el 2026 incluiría una importante prueba de competencias. El planteamiento, como ya viene siendo habitual, tiene sus defensores y sus detractores, aunque a día de hoy el alud informativo emanado por medios electrónicos obliga a valorar algo muy importante: el criterio. Es verdaderamente formidable el criterio, pues permite discernir y aplicar saberes. Es lo que nos hace personas, ciudadanos. Sin un aprendizaje en un centro educativo, el criterio no podrá madurar con la fuerza deseada, y corre el riesgo de convertirse en el mejor de los casos en flor de invernadero, fácil de marchitar. Con Proyectos como el nuestro pretendemos que tal cosa no suceda, y que la Historia sea de forma efectiva maestra de la vida.